Avina
Mensaje del Presidente

Para AVINA y para gran parte del mundo, el principal reto de 2009 fue convertir la crisis en oportunidad. Con un derrumbe financiero global que afectó tanto al empleo como a los resultados netos contables en todo el mundo, los negocios, los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil tuvieron que recurrir a la creatividad, buscar formas de lograr mayor eficiencia y adaptarse rápidamente. A pesar de que el reto continúa en 2010, en AVINA nos complace informar que fuimos capaces de hacer un buen uso de la crisis/oportunidad para rediseñar nuestras estructuras de manera que se ajustaran mejor a una perspectiva de futuro de nuestra misión y estrategia continental. Indudablemente nuestra misión de desarrollo sostenible nunca ha sido más relevante.

Creo que 2009 nos hizo tomar conciencia de hasta qué punto estamos interconectados y cuán insuficientes son nuestros mecanismos nacionales e internacionales para enfrentarnos a la vertiginosa complejidad y a la gran variabilidad que observamos a nuestro alrededor. Asomados al umbral de la segunda década del nuevo siglo, nos percatamos de que no podemos dar nada por sentado. Ya sea que consideremos los precios cambiantes de mercancías y alimentos, la desilusión general después de la conferencia de Copenhague sobre el cambio climático o el espectro de la inestabilidad política que se cierne sobre América Latina, los acontecimientos han demostrado claramente que los ciudadanos, gobiernos y organismos internacionales deben encontrar otras maneras de organizarse y conducirse en el nuevo contexto global. De no hacerlo, la alternativa nos llevaría a poner en peligro los logros alcanzados con gran esfuerzo por toda una generación y nos veríamos obligados a entregar a las futuras generaciones un entorno en decadencia.

 

En este contexto global, América Latina desempeña un papel cada vez más influyente y nada pone más de manifiesto este papel que el reto del cambio climático. Mientras que los Estados Unidos y China continúan evadiendo su responsabilidad para reducir emisiones contaminantes y ayudar a los países en desarrollo a disminuir la producción de los mismos y adaptarse al cambio climático, Brasil llegó a Copenhague con objetivos concretos para la reducción de dichas emisiones y una petición para transferir recursos financieros y tecnológicos con el fin de ayudar a otras naciones en vías de desarrollo. Otro país latinoamericano, Costa Rica, representa un modelo a seguir, puesto que tiene instituido desde hace una década un impuesto a las emisiones de carbono. Por otra parte, Colombia ha protegido más del 90% de la Amazonía colombiana en reservas indígenas y parques ecológicos.

 

A lo largo y ancho de la región modelos innovadores para valorar los bosques en pie y los servicios de ecosistemas, sirven como referencia para políticas climáticas como la propuesta Yazuní en Ecuador, el Fundo Amazônia en Brasil o los proyectos de Reducción de Emisiones de Deforestación (REDD) en Bolivia. Se hace cada vez más evidente que América Latina no es sólo una región bendecida por la naturaleza en lo que respecta a bosques, agua dulce y biodiversidad, sino también una fuente de pensamiento innovador y de experimentación para un desarrollo próspero, verde, con bajas emisiones de carbono. ¿Aprovechará América Latina esta gran oportunidad para posicionarse en el futuro, o las sombras del pasado la harán replegarse una vez más? Vemos que existen algunos indicadores preocupantes.

 

Un reciente estudio de la Fundación Latinoamérica Posible (Análisis de Sostenibilidad 2009) demuestra claramente la situación. La pobreza todavía retrasa el progreso en la región, así como también la educación de bajo nivel, la escalada del crimen y de la violencia, y el aumento de la desigualdad. Es más, está teniendo lugar una acelerada polarización, donde algunos países fortalecen sus democracias, sus economías y sus indicadores de desarrollo humano, mientras que otros parecen encaminarse en la dirección contraria en todos estos aspectos. Los resultados de las once elecciones nacionales programadas a través de la región para 2010 serán clave para determinar si América Latina se está dirigiendo hacia una mayor polarización o hacia una progresiva estabilidad.

 

Sin lugar a dudas, este es un momento crucial para el futuro de América Latina y del mundo, ya sea en lo que respecta al clima, a la economía, a los recursos naturales, a la democracia o a los derechos humanos. Es aquí que la Fundación AVINA puede desempeñar su papel, junto a sus miles de aliados dentro y fuera de la región, uniendo sus esfuerzos y recursos para tratar de inclinar la balanza en el continente hacia un futuro más sostenible. Nuestra labor es invertir en capital social y articular alianzas con el fin de empoderar a personas y organizaciones para que logren enfrentar los retos más relevantes del momento. Nos complace el hecho de haber apoyado y participado en 2009 en un buen número de logros inspiradores que contribuyeron a mejorar las condiciones de vida de millones de latinoamericanos.

 

AVINA trabajó con los recicladores del Perú y sus aliados cuando éstos gestionaban el establecimiento de una ley federal que reconociera formalmente su actividad laboral. El establecimiento de dicha ley logró que se abrieran oportunidades y se mejoraran las condiciones de vida de más de cien mil familias. AVINA colabora con una coalición de organizaciones a lo largo del continente que busca integrar como actores productivos a millones de trabajadores dentro del sector del reciclaje para que aporten con dignidad valores económicos, ambientales y sociales a sus comunidades. Durante el presente año, hemos celebrado un número de avances en el programa de reciclaje, cuando ciudades y gobiernos nacionales abrieron sus puertas y establecieron alianzas con cooperativas de reciclaje en Argentina, Colombia, Chile, Bolivia, Ecuador y Brasil.

 

En Chile, AVINA y sus aliados lograron colocar la política energética en la agenda nacional al movilizar los medios de comunicación, al sector empresarial, a las empresas de servicio público y a tres candidatos presidenciales, alrededor de un análisis liderado por expertos, sobre los diferentes escenarios energéticos del futuro y las varias opciones posibles para solucionar las necesidades de Chile en el sector de la energía. Después de elaborar estudios y convocar un debate nacional, AVINA trabaja actualmente con una red de organizaciones que buscan elevar la conciencia y el compromiso de los ciudadanos sobre el tema energético con el fin de que sean capaces de verificar si los políticos mantienen sus promesas y toman, en forma transparente, las decisiones más adecuadas para el futuro de Chile.

 

AVINA ha sido uno de los cofundadores y miembro del comité del Forum Amazônia Sustentável de Brasil junto con 30 empresas líderes y organizaciones de la sociedad civil. En 2009, el Foro contribuyó decisivamente a presionar al gobierno de Brasil para que asumiera plenamente su compromiso de reducir tanto la deforestación en el Amazonas como las emisiones de carbono. AVINA fue también una de las primeras entidades en apoyar al Fundo Amazônia en Brasil, que ha obtenido una inversión de Noruega de USD 1.000 millones. En 2009 el Fundo hizo su primera selección de cinco proyectos de mitigación con una inversión cercana a los USD 50 millones. AVINA coprodujo un estudio con AccountAbility para el COP 15 donde el Fundo Amazônia fue presentado como uno de los más eminentes modelos de REDD del mundo, sin duda el más grande que ha sido creado hasta el momento. Nuestros aliados consideran que estos factores han influido en la decisión del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de adoptar en la conferencia de Copenhague metas concretas para la reducción de emisiones, ejemplo convincente para los países en desarrollo. Estas medidas forman parte de nuestra estrategia integrada de apoyo a acciones y redes en los nueve países de la cuenca amazónica en alianza con una coalición de docenas de organizaciones, organismos gubernamentales y empresas que forman parte de un compromiso solidario con el bioma amazónico.

 

Éstos son sólo unos cuantos ejemplos de los logros que celebramos en 2009, en medio del torbellino de la crisis global y de nuestra propia transición. Podrán encontrar muchos más ejemplos en las páginas de este segundo informe anual virtual.

 

Considero un privilegio presidir un Consejo comprometido a cuyos miembros deseo agradecer su dedicación. El Consejo a su vez manifiesta su sentimiento de gratitud a nuestro fundador, Stephan Schmidheiny, por su visión y al Fideicomiso VIVA por su constante orientación y su apoyo financiero. Deseamos también expresar nuestro reconocimiento a las instituciones a las cuales nos hemos aliado para desarrollar elementos claves de las estrategias continentales que apoyamos: la Bill & Melinda Gates Foundation, la Skoll Foundation, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Packard Foundation, Coca-Cola Brasil e ICCO (la Organización Intereclesiástica para la Cooperación al Desarrollo de Holanda). Así mismo, queremos agradecer al equipo de AVINA y a nuestros aliados en toda América Latina que están en las trincheras impulsando el cambio en beneficio de la presente generación y de la que nos sucederá en el futuro. Los logros de este informe son todos suyos, ¡felicitaciones! Esperamos seguir trabajando juntos durante el 2010.

 

Brizio Biondi-Morra

Presidente